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7 consejos para mejorar nuestras ilustraciones

7 consejos para mejorar tus ilustraciones
Potencia tus ilustraciones para que luzcan más asombrosas.

Hola, me llamo Javier y soy el profesor del Curso Online de Color digital de Gametopía. Si has llegado hasta aquí es porque seguramente te guste tanto dibujar como me gusta a mí.

En este artículo voy a compartir 7 consejos o sugerencias que desde mi punto de vista creo que nos pueden ayudar a la hora de crear nuestras ilustraciones.

Muchas veces te habrás sentado a dibujar y después de darle muchas vueltas al dibujo tienes la sensación de que algo no está funcionando o que no queda como te gustaría. La mayoría de las veces el problema no es la idea, o el conjunto del dibujo, sino pequeños detalles que hacen que nuestra obra no funcione, a continuación, voy a comentar siete recomendaciones que se pueden tener en cuenta a la hora de sentarnos en la mesa de dibujo a crear y que pueden ayudarnos a darle ese puntito extra que le falta.

1 - Invertir tiempo en pensar el dibujo y como abordarlo.

Hay veces en las que tenemos la idea muy clara antes de ponernos a trabajar, pero otras, esta idea no estará́ tan clara en nuestra cabeza, para evitar aburrirnos con el dibujo antes de tiempo o invertir trabajo en ideas que no sabemos muy bien si pueden ser buenas, es conveniente pararse a pensar antes de ponernos a hacer garabatos con el lápiz.

Lo primero es buscar el dibujo dentro de nuestra cabeza y no buscarlo en el papel, para ello mi recomendación es sentarse y tratar de invertir unos minutos en aclarar nuestras ideas antes de ponernos a hacer garabatos en el folio, sé que esto puede resultar obvio, pero muchas veces ignoramos esta fase de la creación y saltamos a ‘buscar’ el dibujo en el papel y no en nuestra imaginación, lo que en la mayoría de los casos acaba provocando que nos frustremos con la idea y la acabemos abandonando.

Este proceso de invertir unos minutos en pensar, es especialmente necesario cuando tenemos poco tiempo para entregar nuestras obras. Aunque las prisas estén llamando a nuestra puerta, si invertimos unos minutos en pensar lo que vamos a hacer, y cómo lo vamos a abordar, ahorraremos mucho tiempo después en bocetos e ideas.

Una vez lo tengamos claro, la siguiente fase realizar una serie de bocetos rápidos pequeños que nos permitan poner nuestras ideas en papel, no es conveniente hacer bocetos de ideas demasiado grandes ya que nos llevarían mucho tiempo y energía que debemos ahorrar para invertir en nuestro arte final.

Con las ideas en pequeños bocetos podemos tener ya una referencia clara de qué cosas pueden funcionar a nivel visual y que cosas por el contrario no funcionan, y también podremos estimar el tiempo que nos llevará hacerlas y cómo podemos abordarlas.

Ya con las ideas claras es hora de trabajar en grande, tomar la idea que creamos mejor y empezar a desarrollarla en el boceto al tamaño final de la obra, este es el momento de invertir tiempo en definir bien el dibujo, ya que en este boceto tiene que estar todo solucionado, sobre todo esas partes que no tenemos claras y nos dan pereza hacer como las manos o los pies. De esta manera, al pasarlo a limpio en el arte final, no tendremos problemas ni dudas y podremos centrarnos en aplicar una buena línea y buen color a nuestra creación.

No podemos darle a todo el mismo valor de importancia dentro de la ilustración

2 - Manejar los pesos de los elementos y los detalles

Tenemos que manejar los ‘pesos’ que tienen los diferentes elementos de nuestro dibujo, no podemos darle a todo el mismo valor de importancia dentro de la ilustración, generalmente suele haber un elemento principal que centra nuestra atención y unos elementos secundarios que la acompañan, estos elementos secundarios no deberían sobresalir en importancia visual por encima del elemento principal.

Un error frecuente, por ejemplo, es meter demasiados detalles a los fondos que se encuentran alejados de las figuras principales de primer plano, lo cual hace que se pierda la sensación de profundidad y aplana nuestra obra.

Otro error frecuente sería no dejar aire a la imagen y meter demasiadas cosas en el dibujo, congestionando la ilustración, a veces lo complicado es saber cuándo parar de meter elementos nuevos a nuestro dibujo.

3- El espacio negativo

Cuando dibujamos una figura de una persona, un monstruo o un vehículo para un concept, habrá́ veces que tengamos que hacerlo en alguna posición que nos venga dada, pero en la mayoría de las ocasiones nosotros podremos elegir la postura en la que sale nuestro personaje para presentarlo, si es así, es conveniente elegir la poses que sean claramente reconocibles y que funcionen bien en silueta, es decir que su espacio negativo juegue un papel importante en definir esta postura.

Un truco para saber si nuestro dibujo funciona en espacio negativo es rellenarlo completamente de negro y ver si su silueta permite reconocer la figura sin el detalle interno, el ojo está acostumbrado a reconocer siluetas, y añadir este pequeño truco a nuestros dibujos va a hacer que se entiendan mucho mejor.


4-Valoración de la línea

Ejemplo de valoración de la línea

Si nuestro dibujo va a llevar línea, por ejemplo en un cómic, podemos jugar con el tipo de línea para darle más vida. La línea del lápiz tiene dos variantes, la cantidad de gris, podemos apretar más o menos el lápiz, y conseguir gamas de grises, y el valor de la anchura de la línea. En el caso de trabajar con tinta, solo podremos jugar con al valor del grosor de la línea.

Es interesante que la línea no sea monótona y continua, sino que tenga variaciones de grosor y de grises, esto sin duda ayudará a que el dibujo luzca mucho mejor, si puedes, fíjate en los cómics que tengas por casa y veras como los dibujantes juegan con estos valores. Un mismo dibujo puede cambiar enormemente.

5-Perspectiva y línea de horizonte

Todos los elementos que dibujemos en nuestra ilustración, deben estar sujetos a la misma línea de horizonte y puntos de fuga, es muy importante definir bien donde se encuentra la línea de horizonte en nuestro dibujo antes de empezar a hacerlo, para saber dónde estamos situando la cámara en el dibujo, y para saber cómo vamos a ver los elementos que se encuentran en él: de frente o su parte superior o inferior.

Esto es especialmente necesario cuando queremos hacer dibujos en los que el punto de vista se encuentra forzado, como los planos picados o contrapicados o por ejemplo cuando dibujamos un skyline de una ciudad llena de edificios.

No hay que olvidarse de dedicar tiempo a terminar zonas expresivas como las manos o los pies

6- Utilizar bien el círculo cromático

Cuando coloreamos un dibujo resulta muy interesante manejar bien las gamas de color que vamos a utilizar y enriquecer de matices nuestra ilustración. Para ello debemos conocer bien el circulo cromático y elegir una gama de color que vamos a utilizar para colorear en vez de poner colores arbitrariamente.

Una buena forma de empezar a colorear es elegir dos o tres colores análogos (que se encuentren cerca dentro del circulo cromático) y un color complementario (que se encuentra diametralmente opuesto dentro del círculo) para que sea el contrapunto por ejemplo en los contraluces.

7- Expresividad

Por último, vamos a hablar de la expresividad del dibujo. Cuando diseñamos un personaje, muchas veces evitamos, o simplemente dejamos sin hacer, partes que confieren al diseño una gran expresividad como son las manos.

Ejemplo de ilustración de expresividad de manos
En esta ilustración que hice puedes ver la expresividad de las manos.

Cuando empezamos a dibujar tendemos a centrarnos en las partes que son más ‘agradecidas’ del dibujo, como pueden ser los ojos que resultan fáciles de hacer y son muy expresivos, pero luego no invertimos el suficiente tiempo en terminar zonas igual de expresivas como las manos o los pies.

Seguro que habéis visto a mucha gente hacer dibujos sueltos de ojos, pero pocas veces habréis visto a gente llenar cuadernos de manos, ya que son bastante difíciles de hacer y no lucen tan bien. Te animo a que termines bien todo el dibujo y que inviertas tiempo en definir correctamente las manos, aunque sean muy difíciles, unas manos bien dibujadas elevan la calidad de la ilustración, un ejemplo muy claro lo tenemos en Spiderman, sin sus expresivas manos no sería un superhéroe tan molón.

Spiderman como ejemplo de expresividad de manos




Javier Moreno. 
Ilustrador y Concept Artist.
Profesor del Curso Online de Color Digital.

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